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domingo, 3 de septiembre de 2017

¿O César o nada? La elección.

Los días y las frases: La elección: o César o nada. Qué significa y su origen O César o nada
Que la historia se repite ya lo hemos dicho, repetidamente --valga la redundancia--. La filosofía de la historia no deja de tratar sobre eso...

La otra cuestión es el del entrelazamiento, esa trama que va cubriendo el acontecer histórico y también del conocimiento, la symploké de Platón.

O César o nada,  AUT CÆSAR AUT NIHIL, era el lema de Césare Borgia -- con su nombre italianizado porque esa valenciano--; lema gravado en su espada; señal inequívoca de sus intenciones y más siendo Papa.

Fue uno de los modelos que inspiraron inicialmente a Maquiavelo para su Príncipe --el capaz de conquistar con su audacia cualquier territorio enemigo-- aunque acabó defraudándole. La antropología maquiaveliana sostiene que el hombre es incapaz de cambiar y por eso, siempre acaba fracasando... por no saber adaptarse a los nuevos tiempos.

Pero el lema no era suyo, sino de otro de los grandes de la historia, Julio César; quien, cuando cruzó el río Rubicón desafiando la República Romana, no obligó a sus legiones a acompañarle y dándoles a elegir...su respuesta fue unánime "o césar o nada"; es decir, o la máxima gloria, la victoria o el rotundo fracaso. No conformarse con medianías, aspirar a lo máximo, sin importar el perderlo todo y quedarte en nada, algo parecido al quemar las naves de otro de los grandes. Atreverse a superar el reto sin temor a las consecuencias en busca del objetivo máximo, no temer conseguirlo, no verse capaz, conformarse con un calculo: es lo que ahora algunos coach llaman superar las creencias limitantes.

domingo, 23 de julio de 2017

¿Quién recoge las nueces?

Los días y las frases: Qué significa recoger las nueces, origen y significado de la frase. qué significa recoger las nueces
Los nogales (Juglans regia) son los árboles cuyo fruto son las nueces. Éstas tiene grandes propiedades nutricionales y son muy apreciadas --al menos por mí-- culinariamente como fruto seco. En definitiva tienen fama de ser un alimento muy nutritivo y saludable para el corazón.

Según la antropología los forrajeros se dedicaban a la caza y recolección de frutos para sobrevivir. Es decir, recogían los frutos --como las nueces-- que habían caído de los árboles; se limitaban a aprovechar los recursos naturales, moviéndose libremente; con la revolución agraria ya no se confiaba en que la naturaleza proveería, se forzaba el cultivo. Aquí empezó todo, esta nueva organización del trabajo dio lugar a todo lo demás: el sedentarismo, las ciudades, el origen del Estado, la política,...

La época para recoger las nueces es a partir del final del verano y otoño, luego se deben dejar secar y ya estarán aptas para el consumo. Pero ahora no se recogen sino que se provoca la caída, se produce una explotación del recurso natural, se varea al árbol, se le zarandea para que los frutos maduros caigan y se puedan recoger del suelo, más fácilmente.

La frase «otros sacuden el árbol y nosotros recogemos las nueces» fue atribuida a Xabier Arzalluz (político vasco, presidente del PNV entre 1979 y 2004, ex-jesuita, N.B.) en un libro precisamente titulado El árbol y las nueces (2000). Él, en una entrevista realizada por el diario El Mundo en el 2008, reniega de la autoría de la frase, aunque reconoce que la utilizó.

La cuestión, el sentido de la frase, es para mi que unos se aprovechan --y en ocasiones utilizan o  incluso incitan, los tontos útiles-- del trabajo --en ocasiones violento-- de los otros y sin mancharse, sin esforzarse, recogen los frutos, los beneficios de estas acciones, quedando aparentemente al margen, impunes, inocentes, ... maquiavelicamente

sábado, 13 de mayo de 2017

¿Virtù vince fortuna?

Los días y las frases: virtù vince fortuna, significado de la frase, humanistas cívicos florentinos.

virtù vince fortuna
Leon B. Alberti que también
fue arquitecto y urbanista
Los humanistas cívicos florentinos lo creyeron, León Battista Alberti al frente: virtù vince fortuna, la virtud vence a la fortuna. Era el optimismo renacentista del Quatrocento, la confianza ilimitada en ese nuevo hombre que había dejado atrás una época de tinieblas

Pero se trataba de una virtud que ya no era la virtud cristiana de la fe, esperanza y caridad. Era la virtus de los antiguos romanos. Una virtud que buscaba la gloria de la victoria, con el valor físico y la fuerza.

Y siempre que se acude a la etimología se desvelan aspectos que permanecen ocultos. La virtud proviene del latín virtus, virtudis  y esta a su vez de vir, viri, hombre, de donde también procede viril, virilidad. 

A partir de aquí, el razonamiento va de seguido -- incorrecto políticamente --. La Fortuna, la Diosa Fortuna, es una mujer que se deja seducir por las características viriles de esta virtù. Es una mujer deseosa de ser dominada por la audacia del hombre. Maquiavelo  - tan odiado, pero tan realista - ya lo advirtió: virtù vince fortuna,... a veces.

miércoles, 12 de abril de 2017

¿Te sonríe la fortuna como a los audaces?

Los días y las frases: La fortuna sonría a los audaces, Maquiavelo.
durero fortuna
La Fortuna. Alberto Durero.
La frase suele ser mal citada, los versos de Virgilio en la Eneida son «audentis Fortuna iuvat»  (Eneida, X 283):  la fortuna ayuda al atrevido o, si se prefiere poéticamente, la fortuna sonríe a los audaces.

Para Maquiavelo la fortuna era responsable de la mitad de los acontecimiento de los humanos, pero la otra mitad quedaba en manos de los hombres. La Fortuna --la Diosa Fortuna-- era una mujer que se podía seducir con artes, pero también era como un río desbordado que todo lo arrasa, la naturaleza irrefrenable. Todo esto en los albores de la Modernidad, al final del Renacimiento (s.XVI). 

De manera que un posible lema para Maquiavelo podría ser este: audentis Fortuna iuvat; el otro, el archiconocido --y apócrifo-- el fin justifica los medios (o los miedos).

Maquiavelo comparte con Platón casi en exclusiva el haber pasado de la filosofía al lenguaje popular con dos adjetivos: platónico y maquiavélico, uno en el ámbito del amor ideal --o idealizado-- y el otro en el ámbito del comportamiento egoísta y poco ético  --pero en el fondo racional--.

Maquiavelo, empezó a popularizarse una vez muerto, su gran legado El Principe fue una obra póstuma y el antimaquiavelísmo se extendió, sobre todo en los países latinos --España en especial-- y sus obras fueron prohibidas por la Iglesia. Pero creo escuela --escuela política-- aún vigente, con admiradores como Napoleón que editó una versión comentada por él de El Principe.

Las ironías del destino (que no de la Fortuna), ésta no le sonrió a Maquiavelo que murió en 1527 en casi la misera y apartado del poder y la política de Florencia que tanto deseaba.