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Los días y las frases: la ley de zipf aplicada a bloggs. George Kingsley Zipf fue un lingüista norteamericano de mediados del sigl...

domingo, 27 de mayo de 2018

Nobleza, ¿obliga?

Los días y las frases: Nobleza obliga, significado y origen de la frase. Imagen relacionada
La Noblesse oblige y el tema está en el que obliga, en que si eres noble estás obligado a actuar como de ti se espera. Como de ti esperan los otros.

Una obligación es una atadura, algo que al atarte restringe tu libertad. Etimológicamente del latín, la obligación es eso, ob - ligare. El prefijo ob- añade a la raíz ligare (ligar) que es por causa de ésta la acción que expresa la palabra, es decir, obligar es actuar por causa de una ligazón, de algo a lo que estás ligado, atado y que te impide la plena libertad. El límite de tu libertad está fijado por la longitud de la cuerda con la que estás atado. Existe una gradación en las obligaciones y no todas obligan en igual medida. 

La obligación es anterior al deber, pero se consolida en éste. Un deber es una obligación sancionada por una norma, por una ley (divina o humana). En el caso del deber la cuerda que te ata está protegida y vigilada por las instituciones de seguridad del Estado. De esta manera, la obligación está más en el ámbito de la ética y el deber en el ámbito jurídico. 

La frase de marras Noblesse oblige se atribuye a Pierre Marc Gaston de Levis, de origen nobiliario que vivió durante la convulsa revolución francesa, durante la esa época fue y volvió de Inglaterra en diversas ocasiones y luchó contra la República (su nobleza le obligaba).

Aunque como tal se conoce la frase fue acuñada por él, en esa síntesis precisa Noblesse oblige y ese es su mérito; el concepto, la idea fue pensada por el filósofo Boecio también de familia noble y que vivió también en la época convulsa de la caída del imperio romano.

Y fue pesada en la cárcel, en su libro De consolatione philosophiae: «Y si alguna cosa buena tiene la nobleza en sí, pienso yo esto solo: poner en necesidad a los de noble linaje que se esfuercen a seguir la virtud de sus antepasados».

Nada nuevo bajo el Sol. 

sábado, 14 de abril de 2018

Brocardos: rábulas y leguleyos

Los días y las frases: Brocardos, rábulas y leguleyos, significado.
San BROCARDO
San Brocardo
Estos días parece que todos entienden mucho de leyes, que son expertos constitucionalistas, catedráticos en derecho comparado, altos magistrados. Digo «parece» porque emplean tres o cuatro brocados citados torticera e interesadamente de acuerdo con sus espurios intereses.

Los brocardos son máximas que expresan un principio del derecho formulado en latín y su origen etimológico es interesante. Fue la latinización del nombre del Obispo de Worms, Burkhard von Worms, que allá por el siglo XI, en plena Edad Media, escribió el Decretum con el que trató de unificar el derecho canónico muy disperso y confuso por la época. El esfuerzo le sirvió para conseguir la santidad.

De los leguleyos y rábulas hemos dicho que parecen pero no, es decir, que son trampaojo y, no solo eso, son mendaces. Si prestas atención a sus argumentos, enseguida compruebas el atrevimiento de su ignorancia y también sabrás quién es el que les paga, a quién benefician sus alegatos filfa.

Son los rábulas aquellos abogados malos y charlatanes, los leguleyos que son algo parecido pero peor porque sin llegar a tener titulación aplican el derecho de forma desenfadada y sin rigor (RAE dixit).

Algo parecido que ya ocurrió hace casi 2.500 años en Grecia, con los sofistas, a los que combatió Sócrates. Y que terminaron en el fondo con la Democracia por su mal uso. Platón lo vivió en primera persona, y contempló como asesinaban a Sócrates, huyendo a Megara. Eso le  fue llevado a cuestionar esa democracia y, por eso,  escribió La República y viajó a Siracusa en varias ocasiones infructuosamente.

Nunca sabremos que es peor ... pero desde luego tenemos el deber de combatir estos rábulas al servicio de las ideas pre-modernas y con el único instrumento que disponemos: la razón .

viernes, 2 de marzo de 2018

¿Huyes a uña de caballo?

Los días y las frases: huir a uña de caballo, qué significa. A uña de caballo significado


Las uñas de los caballos son las pezuñas. Ir a uña de caballo significa a todo  correr del caballo. Y se suele emplear para indicar una huida o para indicar que se escapa de un peligro de forma rápida. Se dice salir a uña de caballo: rápido, incluso a la desesperada. Como el Séptimo de caballería cuando huyó de los indios...O como también se puede decir: el último que apague la luz.

El Diccionario de la Real Academia a parte de esta acepción general que indica esta huida a toda velocidad añade una específica referida al modo de actuar una persona «liberándose de un riesgo por su cuidado y diligencia.»

El matiz en esta acepción figurada es importante: si en el sentido directo implica liberarse del riesgo por la fuerza bruta de la huida galopante; en cambio en el figurado, esta huida del riesgo no es por la fuerza bruta sino mediante la inteligencia, el cuidado y la diligencia (no las diligencias tiradas por caballos, se entiende). 

Es muy importante la distinción entre las diferentes estrategias de eludir un riesgo: la animal --mediante la fuerza bruta que se activa como reacción a la presencia de un estímulo peligroso huyendo a la carrera -- y la antropológica -- que, mediante la racionalidad, se comporta con el cuidado que implica la evaluación del riesgo sin por ello perder lo imperativo de la prontitud y de la agilidad: la diligencia--. 

Vamos lo contrario de arrastrar los pies.

domingo, 11 de febrero de 2018

¿Acta est fabula?

Los días y las frases: Acta est fabula, qué significa, origen y comentarios.
Acta est fabula que significa
Augusto de Prima Porta, estatua de César Augusto 
en el Museo Chiaramonti de la Ciudad del Vaticano.

Casi siempre cuesta acabar, terminar, rematar la faena. Es --según dicen-- uno de los motivos o de las excusas que ponen los procrastinadores

Poner punto final a una obra, el éxcipit, es difícil, es delimitar la ficción, poner ese límite entre lo que es y lo que no. Tarea complicada y ardua. 

La cuestión de los límites, de las definiciones y las indefiniciones son complejas. Existen esas zonas ambiguas, esos lindes, esos entres, esas transiciones, de las que ya hemos hablado. 

Pues bien, los dramaturgos romanos advertían al público de que la obra había concluido, que hasta ese momento había durado el espectáculo, que la obra había acabado. Remataban la función con la «acta est fabula», una traducción literal sería la de «esta fue la historia o la fábula», una más libre «se acabó la función». 

Hasta cierto punto es de agradecer que te avisen cuando a acabado la ficción, hoy en día incluso podemos decir que es muy conveniente porque realidad y ficción se entremezclan de forma indistingible.

Otro, César Augusto, hijo del que ya hemos hablado aquí profusamente, Julio César; también dotado de cierta genialidad en su lecho de muerte pronunció la frase acta est fabula, plaudite. Cuenta Tiberio, presente junto con la esposa del César --Livia-- en el lecho de su muerte, que les preguntó si había interpretado bien su papel en la función y como la función ya se había acabado les pidió que aplaudieran.

La vida como teatro fue introducida por el estoico Epícteto recuperado en el Renacimiento con la idea de theatrum mundi. Y, como no, Calderón de la Barca y su obra El gran teatro del mundo. Venimos al mundo, que es una obra de teatro y nos asignan un papel, nuestro destino, lo único que cabe es interpretarlo de la mejor manera posible y con dignidad.

Pero me temo que por mucho que se anuncie el final, vamos a ver repeticiones de la historia y tener mucho la sensación de deja-vu

lunes, 15 de enero de 2018

¿Arrastras los pies (cerdeas)?

Los días y las frases: arrastrar los pies, significado.
Arrastrar los pies
Cuando tenemos que hacer una cosa que nos desagrada existen dos estrategias: la procrastinadora, ya lo haré luego, mañana; y la contraría, la de anteponerla al resto: «los malos tragos, cuanto antes mejor».

Pero lo normal es que cuando tenemos que ir hacia algo que no nos agrada, tratamos de demorarlo lo máximo posible. Caminamos lento para tardar más, arrastramos los pies, con desgana y apatía, sin viveza.

Y ese es el origen de la expresión, arrastrar los pies, hacer una cosa con desgana, sin interés.

El verbo, que existe, para indicar la resistencia a hacer algo, o andar buscando excusas para no hacerlo es cerdear, que viene del andar que tienen los cerdos con pasos cortos....