Los coach hablan constantemente de centrar el foco en el aquí y en el ahora, de la atención plena en el presente --mindfulness, le dicen, plenitud mental -- , sin importante el pasado -- la historia -- ni el futuro -- la planificación--.
Y, para darle un cierto aire de clasicismo, incluso se atreven a decirlo, a proclamarlo en latín hit et nunc. Cuando creo que a ningún autor clásico se le ocurriría semejante simpleza.
Es cierto que dos de las enfermedades psíquicas actuales tienen su etiología en una mala interpretación de tiempo: la depresión y la ansiedad. La primera, no asimila el pasado; la segunda, teme el futuro.
Pero todo lo del mindfulness destila una cierta inspiración oriental budista de meditación transcendental, actualizado, modernizado. Ignorar los problemas no los resuelve, es una actitud idiota. Se puede aprender de la historia y se debe planificar el futuro. Y no lo digo yo, existe una gran tradición científica y filosófica que lo avala.

