Entrada destacada:

¿Cumple este blog con la ley de Zipf?

Los días y las frases: la ley de zipf aplicada a bloggs. George Kingsley Zipf fue un lingüista norteamericano de mediados del sigl...

Mostrando entradas con la etiqueta solución de problemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta solución de problemas. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de septiembre de 2018

Método Jericó

Los días y las frases: Método Jericó. Qué es
Método JericóJericó, la ciudad bíblica situada en Cisjordania (es decir, en la ribera occidental del río Jordán), estaba defendida por unos muros inexpugnables. Sin embargo, esos muros fueron derribados. 


Veamos la historia bíblica: Jossué condujo a los israelitas en busca de su Tierra Prometida, hasta encontrarse con la ciudad de Jericó, último obstáculo para conquistar los valles fértiles del Jordán. La sitiaron durante largo tiempo, pero sus defensas les eran inexpugnables. Sin embargo como sabemos, Jehová, estaba del lado de los israelitas y en una revelación le dijo a Jossué: "Durante siete días den vueltas alrededor de la muralla tocando los cuernos. El séptimo día a la séptima vuelta, los muros caerán".  Como así efectivamente sucedió --supongo que por resonancia--. 

Nuestro gran filósofo, José Ortega y Gasset (1883-1955) describió el Método Jericó para resolver problemas, no tan solo filosóficos. También le denominó método de series dialécticas. Básicamente consiste en aproximarse a los problemas sucesivamente, en espiral, oblicuamente, poco a poco, dándole vueltas y más vueltas, con paciencia, como los israelitas alrededor del muro. Observando las murallas desde todos los ángulos, desde todas las perspectivas y escorzos. Seguro que tras mucho cavilar, podremos encontrar una solución. Y habremos evitado la fuerza bruta de un ataque frontal. La mejor forma de solucionar los problemas es madurarlos lentamente, macerarlos, dormirlos (donde el subconsciente y el pensamiento difuso juegan un gran papel)  hasta que surge la chispa y de repente se encuentra la solución. 

Los casos de descubrimientos científicos realizados de esta manera son abundantes, el Eureka de Arquímedes o la manzana de Newton son dos de los más famosos. 

sábado, 25 de marzo de 2017

¿Te afeitas con la navaja de Ockham?

Los días y las frases: La navaja de ockham, qué significa, origen.
Afeitar las barbas de Platón La navaja de Ockham es una metodología epistemológica que consiste básicamente en escoger de entre varias teorías que funcionan para explicar un conjunto de fenómenos la que es más simple, la que requiere menos elementos conceptuales. Es también una regla práctica para solucionar problemas.


Ockham no enuncio de esta forma el principio también conocido como lex parsimoniae, así dijo Pluralitas non est ponenda sine necessitate (la pluralidad no se debe postular sin necesidad) o Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem (no deben multiplicarse las entidades innecesariamente).

La expresión proviene de que entre los filósofos se dijo que Ockham se dedicó a afeitar las barbas de Platón, dejándolo más aseado ─según él─, es decir, eliminando todos los artificios del mundo de las Ideas (eîdos), demiurgos, mitos, etc. 

Pero no se debe abusar del reduccionismo, del menos es más. En muchas ocasiones no se puede simplificar sin caer en el error

viernes, 25 de marzo de 2016

Buridan y su asno

Los días y las frases: el asno de buridan y reflexión en torno a la indecisión.
La indecisión del asno de buridan
La indecisión
Jean Buridan (s. XIV) fue un filósofo escolástico francés comentador del Estagirita y mundialmente conocido por el experimento mental (a los que tan aficionados era también Einstein) del asno. Fue discípulo de Guillermo de Ockham (el de la navaja del que prometo hablar) Finalmente ha pasado a la historia como la paradoja del asno de Buridan

La paradoja del asno de Buridan se suele enunciar de la siguiente manera: si se coloca a un asno ante dos montones de heno exactamente iguales y también a igual distancia, éste acaba muriéndose de hambre.

Explicación: ante dos estímulos de igual fuerza, el asno es incapaz de decidirse y ante esa duda indeterminante perece por inanición, a pesar de tener alimento al alcance.

La indecisión, la incapacidad de decidir, de decidir la mejor opción (véase Aristóteles) lleva a la parálisis...y la vida es práxis, acción. Problema de difícil solución... el no decidirnos puede ser la peor opción (la que lleva a la muerte).

Shakespeare también habló sobre la indecisión: el ser o no ser hamletiano.

Otro grande que también habló de los asnos fue Heráclito: el asno prefiere la paja al oro. Pero ese ya es otro tema.

Con su gran y admirada maestría, Cela, publicó, en 1983, un artículo sobre el tema del asno de Buridan. Leyéndolo creo, ahora, innecesario haber escrito esta entrada...

sábado, 3 de octubre de 2015

Cuando lleguemos a ese río, ¿hablaremos de ese puente?

Los días y las frases: Cuando lleguemos a ese río, hablaremos de ese puente
Julio César es uno de los personajes históricos sin los cuales el mundo como hoy lo conocemos sería diferente. En ese reducido elenco podemos también citar ─por poner dos ejemplos de los que ya hemos hablado─ a Alejandro Magno o a Napoleón; coincidían con él en aunar las características fundamentales para alcanzar el éxito la del liderazgo, la de la estrategia militar y una ambición desmesurada.

Julio César, también escritor aceptable, compuso Comentarios a La guerra de la Galias (58 - 51 a.C.) de donde se extrajo la frase. Quizás se refería al puente sobre el Rin construido en madera en tan solo diez días en un prodigio de ingeniería. 

César sobre el Rhin, Soane
El puente, John Soane (1814)
Julio César, sin embargo, años más tarde sí que tuvo claro que iba a hacer al llegar a otro río, El Rubicón: cruzarlo desafiando la prohibición de que sus tropas lo cruzaran. Alea jacta est y se confió al azar.

Sea como fuera, estoy convencido de que Julio César tenía en la mente qué haría al llegar al río, pero quiso quitar presión a sus generales para que se concentraran (focalizaran su atención) en los problemas reales e inminentes. La anticipación de los problemas corresponde al nivel estratégico, el nivel táctico debe centrarse en la resolución de los problemas del día a día.

En cualquier caso, Julio César consciente de la importancia estratégica de los puentes para el territorio de Roma, unos años después, despiadadamente, no dejó cruzar el río a los bárbaros...

Otra interpretación ─no bélica─ de la frase alude al hecho de que hay que disfrutar del presente, aprovechar el momento, carpe diem, y no vivir en el futuro ─excesivamente─ porque aún no existe. Si bien, conviene hasta cierto punto tener planes

Es lo que los economistas no-liberales citan en muchas ocasiones cuando se habla de la deuda que se debe pagar en el futuro o del ahorro (que no deja de ser una previsión para el futuro) In the long run, we are all dead.

O, en clave de humor, de aquí unos años todos calvos. 





lunes, 21 de septiembre de 2015

Nudo gorgiano



Nudo gordiano
Alejandro corta el nudo gordiano
El oráculo profetizó que el primer hombre que apareciera por la puerta del Este de la ciudad sería el rey de Frigia. Quiso la fortuna que fuera Gordias, un pobre campesino que tan solo tenia un carro y una junta de bueyes.  Gordias fundó una nueva ciudad, que se convirtió en la capital de su reino, Gordia; y como agradecimiento, ofrendó al templo su yugo y lanza atados mediante un nudo que se creía imposible de desatar.  

El oráculo se volvió a pronunciar y vaticinó que quien desatara el nudo conquistaría Asia. Cuando Alejandro Magno conquistó Frigia supo de la profecía y quiso enfrentarse al reto: audaz, desenvainó su espada y pronuncio la famosa frase «tanto monta cortar como desatar» y cortó el nudo. En un principio se consideró una herejía; pero por la noche tronó y relampagueó, Zeus dio su visto bueno y es que Alejandro tenia a los dioses de su parte.

Un nudo gordiano es un problema que se considera irresoluble.

Cortar el nudo gordiano es solucionar un problema muy complicado o considerado irresoluble mediante una acción audaz. Es lo que ahora se denomina pensamiento divergente o lateral; es una forma de razonar sin seguir los procedimientos tradicionales, lógicos, las normas establecidas y convencionales. Es el pensamiento creativo que instaura nuevas reglas.

Ahora nos enfrentamos a un nudo gordiano, pero yo no veo por ningún lado a Alejandro.