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¿Cumple este blog con la ley de Zipf?

Los días y las frases: la ley de zipf aplicada a bloggs. George Kingsley Zipf fue un lingüista norteamericano de mediados del sigl...

domingo, 11 de febrero de 2018

¿Acta est fabula?

Los días y las frases: Acta est fabula, qué significa, origen y comentarios.
Acta est fabula que significa
Augusto de Prima Porta, estatua de César Augusto 
en el Museo Chiaramonti de la Ciudad del Vaticano.

Casi siempre cuesta acabar, terminar, rematar la faena. Es --según dicen-- uno de los motivos o de las excusas que ponen los procrastinadores

Poner punto final a una obra, el éxcipit, es difícil, es delimitar la ficción, poner ese límite entre lo que es y lo que no. Tarea complicada y ardua. 

La cuestión de los límites, de las definiciones y las indefiniciones son complejas. Existen esas zonas ambiguas, esos lindes, esos entres, esas transiciones, de las que ya hemos hablado. 

Pues bien, los dramaturgos romanos advertían al público de que la obra había concluido, que hasta ese momento había durado el espectáculo, que la obra había acabado. Remataban la función con la «acta est fabula», una traducción literal sería la de «esta fue la historia o la fábula», una más libre «se acabó la función». 

Hasta cierto punto es de agradecer que te avisen cuando a acabado la ficción, hoy en día incluso podemos decir que es muy conveniente porque realidad y ficción se entremezclan de forma indistingible.

Otro, César Augusto, hijo del que ya hemos hablado aquí profusamente, Julio César; también dotado de cierta genialidad en su lecho de muerte pronunció la frase acta est fabula, plaudite. Cuenta Tiberio, presente junto con la esposa del César --Livia-- en el lecho de su muerte, que les preguntó si había interpretado bien su papel en la función y como la función ya se había acabado les pidió que aplaudieran.

La vida como teatro fue introducida por el estoico Epícteto recuperado en el Renacimiento con la idea de theatrum mundi. Y, como no, Calderón de la Barca y su obra El gran teatro del mundo. Venimos al mundo, que es una obra de teatro y nos asignan un papel, nuestro destino, lo único que cabe es interpretarlo de la mejor manera posible y con dignidad.

Pero me temo que por mucho que se anuncie el final, vamos a ver repeticiones de la historia y tener mucho la sensación de deja-vu

lunes, 15 de enero de 2018

¿Arrastras los pies (cerdeas)?

Los días y las frases: arrastrar los pies, significado.
Arrastrar los pies
Cuando tenemos que hacer una cosa que nos desagrada existen dos estrategias: la procrastinadora, ya lo haré luego, mañana; y la contraría, la de anteponerla al resto: «los malos tragos, cuanto antes mejor».

Pero lo normal es que cuando tenemos que ir hacia algo que no nos agrada, tratamos de demorarlo lo máximo posible. Caminamos lento para tardar más, arrastramos los pies, con desgana y apatía, sin viveza.

Y ese es el origen de la expresión, arrastrar los pies, hacer una cosa con desgana, sin interés.

El verbo, que existe, para indicar la resistencia a hacer algo, o andar buscando excusas para no hacerlo es cerdear, que viene del andar que tienen los cerdos con pasos cortos....


domingo, 7 de enero de 2018

Los pactos, ¿obligan...o no?

Los días y las frases: los pactos obligan, significado y reflexiones del brocardo Los pactos obligan
Pacta sunt servanda, lo pactado obliga, así como la nobleza. Cosa que los plebeyos no entienden.  

Los brocardos son esos principios del derecho romano que aún hoy en día se utilizan porque constituyen nuestras bases culturales. 

La cultura no es otra cosa que una regulación del comportamiento que esperamos de los semejantes, de los nuestros. De los otros, antropológicamente, no esperamos nada. 

Pero los brocardos, siempre están muy bien formulados y este caso se añade un rebus sic stantibus. Es decir, lo pactado obliga, sí; pero mientras se mantengan las condiciones en las que se dió el pacto. Si las circunstancias que llevaron al pacto cambian, éste puede revertirse, anularse. Lo pactado ya no sirve, el pacto se puede romper. 

Y esto es justo lo que está pasando ahora.  

sábado, 23 de diciembre de 2017

La falacia de la sinécdoque


Los días y las frases: La falacia de la sinécdoque.


Sinécdoque falacia, ejemplos, significado
Iglesia de San Nicolas de Bari
en Vitigudino, Salamanca
Las falacias son muy habituales. Consisten en razonamientos de «apariencia» verdadera, pero de realidad rotundamente falsa.

Muchas han sido, son y serán las falacias que los políticos utilizan para convencer a sus votantes, pero hoy son más groseras y rudimentarias que nunca en la historia.

La falacia de la sinécdoque de la que ya hemos hablado: Los días y las frases: Las partes y el todo está resultado insufrible y excluyente estos días.

Las afirmaciones del tipo «lo que quiere el pueblo de Vitigudino es esto» para referirse a lo que quiere una parte (normalmente minoritaria pero movilizada) del electorado del pueblo de Vitigudino, es insufriblemente falaz por insultar a la inteligencia, por tratar de confundir groseramente los términos y excluyente porque omite los deseos de la otra parte (normalmente mayoritaria y silenciosa). Consiste en arrogarse los deseos de una parte como los de la totalidad de forma injustificada.

Admitir este razonamiento va contra los principios democráticos de la pluralidad y fomenta la uniformización, se trata de reducir, de anular al otro, al diferente.

domingo, 19 de noviembre de 2017

¿Cantas la palinodia?

Los días y las frases: Cantar la palinodia: significado y origen.
Cantar la palinodia
La bella Helena
Todos nos equivocamos: errar es humano, forma parte de nuestra esencia, solo los dioses son infalibles.

La ciencia --el conocimiento-- se construye a través del ensayo y el error. La equivocación forma parte del proceso de aprendizaje, o mejor dicho, las conclusiones que extraes de las equivocaciones aumentan tu conocimiento: de los errores se (debe) aprender. 

Por eso, es diabólico perseverar en los errores como decía Séneca; porque bloquea el aprendizaje, fosiliza los conocimientos. Por tanto, en primer lugar cabe reconocer ese error y eso, se hace cantando la palinodia.

Debemos volver a la mitología griega para entender su significado. Concretamente a la guerra de Troya. Guerra que tuvo su origen en el rapto de la bella Helena por París

Estesícoro, uno de los nueve poetas líricos clásicos, nacido en Sicilia en el 630 a. C. y citado nada menos que por el mismísimo Platón  y por Cicerón, escribió un poema en el que acusaba a la Bella Helena de traición a Troya. Los dioses le castigaron con la ceguera: Helena no huyó, la raptaron. Arrepentido, Estesícoro, reescribió los versos sustituyendo las injurias por alabanzas a Helena. Ésta, agradecida le devolvió la vista.

Desde entonces las composiciones poéticas en las que se hace una retractación pública sobre algo que se ha dicho y especialmente, si se considera equivocado se denominan palinodias. Y es que etimologícamente, palinodia (παλινῳδία) proviene del griego volver a cantar; de palin (de nuevo, otra vez) y  oida (oda, canto). 

Pero profundicemos un poco más en el mito: el castigo por el error Estesícoro fue su cegera, es decir, la imposibilidad de ver, de conocer. Pero en cuanto reconoció su error, recuperó la vista, la capacidad para ver, para conocer.  Moraleja, para pasar de la ceguera (el desconocimiento) a la visión (el conocimiento) se debe admitir el error: cantar la palinodia.