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¿Cumple este blog con la ley de Zipf?

Los días y las frases: la ley de zipf aplicada a bloggs. George Kingsley Zipf fue un lingüista norteamericano de mediados del sigl...

viernes, 11 de diciembre de 2015

Cincuenta ¿ya?

Los días y las frases: Cincuenta entradas en el blog

¿Por qué surge este blogg?


Este blogg surge para recoger las frases que voy leyendo (y escuchando) por ahí y que me llaman la atención; fundamentalmente de la lectura de la prensa.
¿Con qué criterios recopila?
Es una recopilación que atiende exclusivamente a mi criterio personal, desordenado, heterogéneo y, porque no reconocerlo, heteróclito.

¿Qué aspiraciones tiene?

No tiene excesivas aspiraciones, fundamentalmente dos: recopilación (pero no clasificación) y búsqueda de su significado y utilización ( y cuando me resulta posible, su historia o su etimología). Y siempre acompañado de un comentario personal, más o menos acertado.

¿Enmarañadas?

La mayoría de ellas están entrelazadas formando una maraña difícil de desenredar; por otra parte, como lo son casi todas las cosas de esta vida.
Empecé hace muchos años anotándolas en una libreta (aún la conservo), después en un procesador de texto y hasta hace unos meses no me he decidido ha compartirlas.

¿Hasta cuando?

De momento van cincuenta, espero llegar a las cien... Y sobrepasarlas; días y frases las hay.

martes, 8 de diciembre de 2015

¿Hay un tercero? Tertia non datur

Las frases y los días: Tertia non datur

Lógica aristotélica
Incunable del tratado de
Lógica arsitotélica

Lógica aristotélica:

Aristóteles dió el gran paso en la historia del pensamiento al establecer sus principios de lógica, allá por el siglo IV a.C., que siguen siendo válidos hoy en día. La lógica del Estagirita era una lógica formal, que no atendía al contenido (al contrario de su ética). 

Dicho sea de pasada, Aristóteles fue maestro de otro de los personajes más grandes de la historia, del que ya hemos hablado aquí: Alejandro Magno.

El tertia non datur

El principio del tercia non datur hace referencia a la imposibilidad de que se dé un tercero. Es una especie de principio de exclusión de la mecánica cuántica (salvando la distancia). Con un ejemplo, se entiende mejor: es una lógica que se debe emplear para responder a preguntas del tipo ¿Fue Sócrates un hombre? Puedes responder afirmativamente o lo contrario, pero no se adminte una tercera variante. El problema surge  cuando se pretende aplicar este tipo de lógica binaria a preguntas del tipo ¿Fue Solón un buen gobernante de Atenas? y perder los matices. El uso de este tipo de lógica puede conducir al pensamiento único  y de confrontación

¿Cuál es el método adequado?

Escoger el método adecuado para solucionar un problema es tenerlo medio solucionado. Otra cuestión es la de tener idea de magnitud; ésta consiste en saber interpretar los resultados para aceptarlos como válidos o no, entender si tienen proporcionalidad con los datos de partida. 

No escoger el método adecuado al problema y no saber interpretar los resultados conducen seguro a un craso error.

viernes, 4 de diciembre de 2015

¿De qué sirve quemar las naves?

Quemar las naves

¿Quién fue el primero en quemar sus naves?


quemar las naves estrategia
Alejandro Magno arenga las tropas
ante el espectáculo de las naves ardiendo
La estrategia de quemar las naves (inhabilitar una posible retirada para estimular ─motivar─ más el ardor guerrero) es antigua. Como en casi todo lo referente a estrategia militar (y no sólo en eso) Alejandro Magno fue el primero en ponerla en práctica. Alejandro Magno fue un claro exponente del pensamiento divergente, de buscar enfoques alternativos para solucionar problemas, como cuando cortó en nudo gordiano.

El segundo en utilizar esta estrategia de auto-impedirse la retirada fue Hernán Cortés en su conquista de México en 1519. En el ámbito hispano, quizás es la que más se conoce. Aunque parece ser que no las quemó sino que las hundió.

Esta estrategia es arriesgada, es el todo o nada, caja o faja. Activa la motivación de la tropa al máximo, sin embargo, esta desesperación puede hacer incurrir en errores gravísimos, crasos. En cualquier caso, es una estrategia apta solo para líderes con una gran confianza en sí mismo y con gran capacidad de trasmitir (comunicar y motivar) los objetivos a la tropa, convencerlos, que tengan fe en él.

En cualquier otro caso, para los más conservadores, una retirada a tiempo se puede considerar una victoria. Es importante, en función de tu estilo de liderazgo (del carácter) y también las circunstancias escoger la más adecuada estrategia. Valga esto como aviso a navegantes.






jueves, 3 de diciembre de 2015

¿Quién vigila a los vigilantes?

Los días y las frases: ¿Quién vigila a los vigilantes?.
quién vigila a los vigilantes significado
Graffitti: Who watches the watchmen?
Como dijo el poeta latino Juvenal en el siglo I d.C:¿Qui custodiet iposo custodes? Y es que muchos de los temas que hoy nos preocupan ya fueron planteados por la cultura clásica hace dos milenios.

A Juvenal también se le atribuye otra frase «Panem et circenses». Pan y circo era lo que en el siglo II quería el pueblo romano despolitizado de la Época Imperial. Muy parecido a ahora, cambiando el circo por fútbol...

¿Quién vigila a los vigilantes? Los watchmen, en inglés. Se deben establecer mecanismos de control que garanticen que la Administración (los vigilantes) no cometan desmanes y abusos de su autoridad.

Los suecos fueron los primeros en la época contemporánea en establecer una figura que se encargaba precisamente de defender los intereses de los ciudadanos frente al Estado desde una posición independiente (y eso, es lo fundamental): el ombudsman; del sueco ombud representante, agente y man, hombre; es decir, el agente o representante de los hombres frente al Estado.

Los romanos, prácticos y desconfiados, fragmentaron el poder y crearon el triunvirato: que se vigilen entre ellos, basándose en la desconfianza de los ladrones que todos se creen que son de su condición. El primer triunvirato acabó como sabemos muy mal; claro que estuvo formado por hombres extraordinarios y seguramente incompatibles entre si: Pompeyo, Craso y Julio César.

Otro caso de vigilantes han sido el de los comisarios políticos, oficiales destinados a un regimiento para vigilar que la tropa y oficialía se mantenía fiel a la revolución política. Este cargo se instituyo durante la revolución francesa, pero donde realmente triunfó fue durante la revolución soviética. La principal función del comisario político era conseguir ser más temidos que el propio enemigo. Normalmente tenían la fe del carbonero en su revolución, eran los encargados de mantener el ritmo para que no se parase el proceso.

¿Viajar a Canossa?

Viaje a Canosa
Viaje a Canossa significado
Pergamino hallado en Italia
(c. 1114).
Biblioteca Apostólica Vaticana
A las afueras de Canossa, municipio de la región de Emilia-Romaña, existe el castillo que lleva su nombre, y que pasaba por ser uno de los más inexpugnables de la Edad Media, donde se produjo la «reconciliación» entre Enrique IV, emperador del Sacro Imperio Románico Germánico, y el Papa Gregorio VII, en 1077. 

La historia cuenta que Enrique IV quería el poder de nombrar y cesar obispos y cargos eclesiásticos en su imperio, cosa que el Papa le negaba (La querella de las investiduras). En un primer momento el emperador consiguió derrocar al Papa; pero este recuperó su poder y le excomulgo. Enrique IV quedó en una posición delicada, excomulgado, sus vasallos no le debían fidelidad.  

Enrique IV, viajo a Italia (supongo que acojonado) como penitente a buscar el perdón del Papa. El Papa desconfió del viaje y dió por descontado que se trataba de una acción hostil y se refugió en el Castillo de Canossa

Pero finalmente se vió que iba como simple penitente en busca del perdón. Se cuenta que el Papa lo humilló (puteó) obligándolo a permanecer tres días y tres noches de rodillas bajo una intensa nevada antes de perdonarlo. 

Por eso, se emplea la frase de camino a Canossa o viaje a Canossa para expresar la humillación por la que se debe pasar para conseguir el perdón.

Supongo que algún día me tocará hacer mi particular viaje a Canossa, solo espero que no sea tan crudo como el de Enrique IV.

Toda esta lucha por el poder se denominó «dominium mundi». Es decir, la lucha por dominar el mundo (el de acá, claro está).