| Cartel de la película |
Uno de los personajes, el Dr. Vergerus, dice «Cualquiera puede ver el futuro, es como un huevo de serpiente. A través de la fina membrana se puede distinguir un reptil ya formado».
La película trascurre en los años 20 en Alemania, donde ya se intuía el auge de los totalitarismos nazis. Pero la paradoja era que a pesar de que todo el mundo era capaz de verlo, incluso con cierta simpatía, nadie previó las consecuencias finales.
El doctor Vergerus se refiere a que se puede ver a través de la cáscara transparente del huevo de la serpiente la gestación de la pequeña culebrilla insignificante que llega a resultar graciosa e inspirar la compasión. Por eso, cuesta tanto destruirlo en esa fase e impedir su nacimiento. Pero una vez eclosiona y sale del huevo, ya es demasiado tarde, el mal ya está hecho y nadie puede pararlo, y su poder de destrucción va creciendo.
Ese es el tema, que se ha repetido a lo largo de la historia: Se han incubado y dejado crecer, se han criado monstruos, que de pequeños resultaban simpáticos, graciosos y servían a los intereses de los que los alimentaban; pero en cuando han crecido se han vuelto incontrolables y en su contra. Por eso, hay que estar constantemente vigilando...